Del olivo al tarro: cómo producimos nuestras aceitunas de mesa.

Las aceitunas de mesa de Herdade de Castros se elaboran mediante un proceso meticuloso que combina tradición, tiempo y control natural. Cada aceituna se trata con el mismo rigor que dedicamos a nuestro aceite de oliva, para garantizar el sabor auténtico y la textura perfecta en cada frasco.

Selección de frutas

Las aceitunas destinadas al consumo se recolectan en el punto óptimo de madurez, seleccionadas en función del color, la firmeza y el estado del fruto. Solo los mejores pasan al proceso de transformación.

Lavado y calibración

Tras la recolección, las aceitunas se lavan y se clasifican por tamaño y calidad. Este cuidado garantiza la uniformidad y una presentación impecable en el producto final.

Fermentación y curado natural

Las aceitunas se colocan en depósitos con salmuera, donde se someten a un proceso de fermentación natural y controlado. Durante esta fase, se ajustan cuidadosamente los niveles de sal, acidez y pH, garantizando el equilibrio perfecto entre sabor, textura y conservación, sin alterar el carácter genuino de la fruta.

Control y conservación

Durante todo el proceso, se controla periódicamente la salmuera para garantizar la calidad y la estabilidad del producto. Cada lote se supervisa de cerca hasta que las aceitunas alcanzan el punto óptimo de sabor y firmeza.